1. Carga desequilibrada o exceso de ropa
Si la lavadora detecta un peso mal distribuido, detiene el ciclo de centrifugado para evitar daños. Reacomoda la ropa y vuelve a intentarlo.
2. Problemas en la bomba o la manguera de drenado
Una bomba obstruida o una manguera doblada impiden que el agua salga, lo que evita el centrifugado. Limpia o revisa la conexión de drenaje.
3. Banda o motor desgastado
Si escuchas ruido pero no gira, puede ser la banda o el motor. En este caso, lo mejor es llamar a un técnico calificado.
4. Cuándo llamar a un experto
Si ya revisaste los puntos anteriores y tu lavadora sigue sin exprimir, no fuerces el equipo. Podemos ayudarte el mismo día en Chihuahua.